7 errores habituales en las presentaciones de diapositivas

Presentación de diapositivas

 

PowerPoint lleva bastante años liderando el mercado del software de presentaciones, y no es de extrañar, ya que es potente, fiable, eficaz y muy intuitivo. Y es que las presentaciones de diapositivas se han convertido en un elemento vital a la hora de realizar exposiciones de empresa o educativas, por lo que es interesante saber manejar este tipo de software con cierta soltura y poder evitar así algunos de los errores habituales en las presentaciones con diapositivas. Hoy os vamos a explicar algunos de ellos:

  1. No debemos depender enteramente de las presentaciones, ya que éstas son un elemento de apoyo en la exposición. De poco sirve poner unas diapositivas con efectos alucinantes y colores por doquier si al final el presentador no es capaz de realizar su trabajo: presentar. Así pues tomemos las presentaciones como un complemento, sin darle más importancia que al mismo orador.
  2. Las presentaciones en diapositivas sirven para marcar un guión sobre el que después el autor dará una explicación más profunda. Ésto quiere decir que no debemos poner párrafos completos en las diapositivas, simplemente titulares o breves resúmenes de lo que se desarrollará oralmente.
  3. Las diapositivas hay que explicarlas, no leerlas completas. Hay gente que se limita a leer en alto lo que hay escrito en la diapositiva, y para eso es más sencillo imprimir unas hojas y repartirlas. La gracia del asunto es que, como en el punto anterior comentaba, se empleen las diapositivas para marcar una línea de presentación y en base a ella se realicen las explicaciones y desarrollo argumental. Y mirando a la gente, no a la pantalla.
  4. Primero la diapositiva, después la explicación. Con esto damos tiempo al público a que asimile el tema sobre el que trata la nueva diapositiva, así, al cabo de unos segundos, prestarán atención a las explicaciones del presentador. Y por favor, a la hora de desplegar los contenidos evitad a toda costa que éstos vayan a pareciendo letra a letra o palabra a palabra. Es desesperante y da una imagen muy poco profesional.
  5. Los colores y las imágenes están para que la información sea fácilmente asimilable por quien la ve, no para que la presentación quede “muy chula”. Así pues hay que utilizar estos recursos con cuidado; especialmente si estamos realizando la exposición ante potenciales clientes. Bien están, pero como la sal, en su justa medida.
  6. Para evitar distracciones es mejor no pasar material impreso antes o durante la presentación. De hacerlo sería conveniente hacerlo después, de modo que los presentes puedan conservar la información que se les ha dado mediante las diapositivas. Si se hace al revés se distraerán con los documentos.
  7. En presentaciones largas la vista acaba cansándose de prestar tanta atención a las diapositivas, por lo que cada 15 o 17 pantallas sería conveniente dejar una en blanco. En ese punto el presentador puede interaccionar eficazmente con los presentes y aclarar posibles dudas o explicar algo relacionado que no mereciese la pena meter en la presentación. Los extras, vaya.
  • Enviado por admin

Copyright © 2017 PPSMIL.com